


Me resulta difícil entender algunas cosas. Una vez vi un comentario en una entrada mía, no recuerdo cuál. Tampoco sé qué ponía. Supongo que me daba ánimos, pero esa chica nunca más volvió a dirigirse a mí, y por eso no la recuerdo. Pero recuerdo su blog. Estaba plagado de fotos que ella misma había hecho frente a un espejo. Fotos posando de mil formas, con ropas ajustadas y camisetas que casi no dejaban lugar a la imaginación. Y decía ser anoréxica. No estaba gorda, pero tampoco delgada, más bien lo que decimos... rellenita. En todas sus fotos sonreía. Escribía de esa forma tan peculiar que muchos hacen y yo no entiendo, con z y h por todos lados y palabras con veintemil ies latinas. Sí, supongo que era una wannabe. A esa chica su cuerpo le gustaba. Pero era una inmadura y veía algo (no puedo llegar a comprender el qué) atractivo en esto. Le atraía la anorexia. Tenía tips en su blog, y al lado fotos suyas saltando divertida y enfundada en minivestidos.
En realidad no sé por qué me he acordado de esto, pero ya había querido escribir sobre ello aquí hace tiempo, y por alguna razón no lo hice.
Por lo demás, mi verano bien. La verdad es que he engordado un poco, pero nada que ahora mismo me alarme. Estoy de buenas y no voy a preocuparme por un par de kilos que volveré a perder cuando vuelva a vivir sola (entiéndase sin mis padres). Me siento bien. Con un verano plagado de festivales, sin nada que estudiar, y todo el tiempo para perder no debo estar de otra forma. Y vosotros y vosotras también deberíais ser positivo/as. ¡Espero no estar de bajón en dos días y comerme mis palabras!
Un beso enorme, y ¡muchísimas gracias!
(Por cierto, no voy a volver a golpearme, ¡de verdad!)
Un beso enorme, y ¡muchísimas gracias!
(Por cierto, no voy a volver a golpearme, ¡de verdad!)
