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domingo, 6 de diciembre de 2009

Sí, creo que estoy viva



















—No tiene fuerza de voluntad para nada —se quejó, justo antes de salir—. Ni para estudiar, ni para adelgazar, ni para alejarse de la comida, ni para dejar de sentirse deprimida.
—Una persona no está enferma por falta de voluntad —contestó el médico, y en los últimos cuatro años aquellas fueron las primeras palabras que realmente me animaban—. Una persona no es alcohólica por falta de voluntad, ni se deprime por falta de voluntad. Cuando alguien está tan deprimido como lo está tu hija, hace falta precisamente mucha falta de voluntad para continuar vivo.


Cuando comer es un infierno. Espido Freire

El otro día, en el tren, se sentó dos asientos más atrás la chica más delgada que vi en mi vida. Era bajísima, como un metro cuarenta, y, como llevaba falda, se le veían unas piernas tan finas como dos cañas, nada más, y sin exagerar. Tendría mi edad, pero el cuerpo de una niña de siete años y la cara de una mujer de 35. Comía. Antes de bajarme donde tenía que hacerlo se levantó y fue al baño. Cuando volvió siguió comiendo. Me quedé observándola y cuando me vio, dejó de comer. Supongo que se sintió incómoda. La verdad es que me dio mucha pena. Estas cosas me hacen pensar en mi futuro, no puedo demorar más mi cura. Engordé un poco, medio kilo más o menos, pero aún no llego a 45.Llevo unas semanas tomando un antidepresivo y estoy notando resultados: me apetece ver a más gente, no sólo a mi novio, salí y me lo pasé bien, como un poquitín más, vuelvo a tener sexo (fui incapaz durante mucho tiempo, me entraban ganas de llorar), no se me hacen los días eternos... Puedo decir, que aún con altibajos, ahora estoy bastante contenta.

Mis mejores deseos para vosotras y un abrazo muy fuerte.

viernes, 28 de agosto de 2009

Comer...








No sé. Siempre he pensado que comer es algo que sería más lógico hacer en privado, porque al comer con alguien, por muy discreto que seas, por muy bien educado que estés, le enseñas a la fuerza el interior de tu cuerpo, órganos viscosos, cavidades, mucosas, es decir, la lengua, los dientes, el paladar... ¿No lo has pensado nunca? En realidad es algo terrible. Quien come contigo te ve masticar, tragar, deglutir la comida, atragantarte quizás, con mala suerte, limpiarte la boca, en fin... Siempre me ha parecido muy raro comer con alguien (...), permitirme la intimidad de comer delante de él, o de ella(...). Lo tengo que hacer muchas veces, claro (...), pero no me gusta. La verdad es que yo no como con cualquiera.

Fragmento de El corazón helado,
de Almudena Grandes.

sábado, 24 de enero de 2009

No, thanks



Menudo día el de ayer! Llegué a casa con tres horas de retraso por culpa del temporal, y menos mal que no se nos calló un árbol encima porque había muchos en la vía... luego trasbordo a autobuses... un horror: sin luz, calefacción, agua caliente; y yo empapada porque llovía, con la regla y sus dolores, y un mareo... Hoy salió el sol.

Me pesé por fín. 50'5 dice la báscula. me dijo mi padre q había adelgazado un montón, y yo le dije q sí, q tenía razón pero que me había pesado y no había bajado mucho. Dijo que no me fiara de esa báscula porque falla mucho. Así que estoy más o menos como estaba. Además tengo la regla. Decidí pesarme cuando se me vaya en una farmacia, que allí no hay fallo.

Y el lunes empieza una carrera, cosa que me animará, nos animará, y espero bajar considerablemente! no espero llegar a los ansiados 42, pero sí por lo menos a 46 (hay q tener en cuenta que aún no sé cuánto peso realmente) Carrera organizada por Cherry (FASHIONISTA)

Besos a todas!